La Mansión del Gaviero

Desde lo alto del palo mayor, el gaviero indica los riesgos que surgen en la derrota.

Sus ojos vagan hacia un horizonte que le rodea en todas las direcciones, sin llegar jamás a su final; por ello, su vida es el eterno caminar.

Así es también en la tierra, como en el océano.

Pero siempre hay un lugar, que puede ser interior; una puerta marcada por tres árboles y más allá del umbral, el recogimiento, la quietud, la sombra que resguarda sus ojos cansados, el silencio circunscrito a cuatro paredes encaladas, la biblioteca que contiene el mundo.

Somos vagabundos, recorremos los caminos, pues tal es la vida, y es en nuestra mansión del gaviero donde el recuerdo permite sentir cada uno de los pasos dados por el cosmos.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERA      

OLYMPUS DIGITAL CAMERA                                     ___________________________________                                                                            

Patio de la Mezquita de Córdoba

Patio de la Mezquita de Córdoba

Hace años tuve la dicha de ser llamado “Hermano” por Álvaro Mutis.

Ambos anduvimos sendas secretas por la ciudad de los Nazaríes y por la Córdoba de los Omeyas; ambos seguimos la ruta que siempre conduce hacia el interior.

Sean estas palabras un emocionado y fraternal abrazo

y como norma de vida estos versos del caminante

Pasar el desierto cantando, con la arena triturada en los dientes y las uñas con sangre de monarcas, es el destino de los mejores, de los puros en el sueño y la vigilia

                                                “Los trabajos perdidos”, Álvaro Mutis

Alvaro Mutis

Alvaro Mutis

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Declaración

Cada puerta encierra un misterio.

Sabemos cómo se llama la estancia, pero ni yo mismo puedo afirmar qué se esconde más allá de cada dintel.

Cansado de unas normas que premian las relaciones sociales y no el trabajo, he decidido adentrarme en esta Mansión del Gaviero para depositar en ella el fruto de mis desvelos, de mis empresas y de mis alegrías. También para dar hospitalidad a aquellos que quieran participar en una búsqueda que comienza con buenos augurios.

No admitiré aquí más cortapisas que mi libertad, y la tuya, desconocido lector que hoy cruzas el umbral de la Mansión del Gaviero.

Zaragoza, un día de septiembre de 2013

Anuncios

Una respuesta a La Mansión del Gaviero

  1. Pingback: Los Chuanes | La Mansión del Gaviero

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s