El Greco de Nicos Casandsakis

Una mirada mística.

Informe al Greco. Nicos Casandsakis. Cátedra. Madrid. 2014.
Traducción de Carmen Vilela Gallego

El_Greco_El_Martirio_de_San_Mauricio_y_la_legión_TebanaInforme al Greco es un rendir cuentas de Nicos Casandsakis (1883-1957) ante el pintor cretense; como un militar, al finalizar la campaña tiene que poner en palabras lo sucedido para sus superiores; en este caso, desde el orgullo del que se sabe victorioso, no tanto por lo conseguido como por no haber sido derrotado en una guerra en la que el alma se enfrenta a la contemplación del abismo.

Esta obra encuentra su hilo argumental en el recorrer un sendero que cada vez se adentra más y más en el sí mismo. Un abuelo paterno pirata en lucha contra el mundo, el padre combatiente por la libertad de Creta contra los turcos, sin darse ninguna concesión en esa guerra; otro abuelo aferrado al terruño, representación de las raíces que se hunden en lo más profundo; la madre, expresión de la dulzura, contrapunto a una severidad paterna que, en realidad, es la base de la libertad absoluta del hijo. Creta, Cristo, Buda, Jerusalén, el Monte Atos, el Sinaí y el desierto que arrasa a todo aquel que no ha nacido para ser un profeta. Buda, Nietzsche, Bergson, Lenin o el minero Sorbas, modelo para una de las más reconocidas novelas de Casandsakis. Un recorrido circular, una memoria mística que termina en la misma tierra bajo la cual yacía el laberinto de Minos. Un viaje que concluye en la casa de Odiseo, en un Egeo que también fue la tierra de Domenikos Theotokopoulos, el Greco, figura omnipresente desde el silencio del que escucha el rendir cuentas. Tal es la intimidad de las palabras pronunciadas que el autor se dirige a su interlocutor llamándole abuelo.

Nicos Casandsakis se reencuentra con el Greco en Toledo. El escritor cretense anduvo por tierras de España en 1926 y en 1931. De sus experiencias aquí surgiría una obra, Viajando: España, publicada en 1937. En ella se hace evidente la importancia que para él tiene el pintor, no tanto por la sangre, por sus cuadros o por el recuerdo de su esencia nacional, sino por su mirada mística que va a marcar de principio a fin Informe al Greco. Leemos en Viajando: España

El_Greco._Detalle_de_Las_lágrimas_de_San_Pedro“El Greco concebía el cuerpo como un obstáculo pero, al mismo tiempo, como el único medio de que el alma dispone para expresarse a sí misma. Es por lo que nunca rechazó el cuerpo. Lo que para El Greco hacía cristalizar el cuerpo no era el juego de la carne y la luz; era el alma, el alma invisible que ha de hacerse visible. Esta es la razón por la que cuando miramos los retratos del Greco nos sentimos poseídos por un estremecimiento metafísico”.

Es curioso que en el anterior fragmento, Casandsakis se centre en la figura humana y cómo ésta es un reflejo de la luz mística que produce esas distorsiones que no son sino expresión de un alargamiento hacia la experiencia trascendental. Curioso porque en los paisajes del Greco también está esa misma contemplación que hace sublime el acto de mirar, así en Vista de Toledo (1600). Curioso porque el Informe al Greco es un recorrido por distintos horizontes.

El_Greco._Vista_de_ToledoEl sentir místico del autor se hace acorde a un paisaje asombroso que acabará siendo una metáfora del peregrinaje espiritual. La primera sensación del mundo como territorio de lo maravilloso se encuentra en el miedo a perder a la madre si ésta decide regresar a sus dominios acuáticos de los que, nereida como es, fue secuestrada por el feroz guerrero que fuera el padre. Desde este principio lo maravilloso se irá introduciendo en el terreno de lo espiritual.

Según consta en la cronología con la que Carmen Vilela acompaña su edición de Informe al Greco, Nicos Casandsakis entró en la Masonería en 1907. ¿Cuánto de búsqueda espiritual había en ello? No podría decirlo; aunque en la obra hay imágenes que corresponden plenamente al operativo que trabaja en un taller para la Mayor Gloria del Gran Arquitecto del Universo, para mejorar el mundo creado

Nicos_Kazantzakis“cada ser vivo es un taller donde Dios, oculto, modela el barro y lo transmuta. Por esto los árboles florecen y dan fruto, los animales se reproducen y el mono ha podido superar su destino y mantenerse erguido sobre dos patas. Y ahora, por primera vez desde que existe el mundo, le ha sido dado al hombre entrar en el taller de Dios y trabajar con él. Y cuanto más transmuta la carne en amor, en valor y en libertad, más se convierte en Hijo de Dios”.

Sus acercamientos a lo espiritual, en realidad, están ya en su niñez, en la misma contemplación del paisaje de Creta tanto como en la lectura de las vidas de santos que tanto le gustaban. El ingreso en la Masonería, seguramente, marca su visión de la experiencia espiritual desde el eclecticismo y el análisis continuo de cada uno de los pasos que le acercan a lo Absoluto en un sendero que siempre es ascensional. Ni siquiera cuando afirme su comunismo, Casandsakis dejará de ser ese buscador infatigable de la verdad. ¿Hace falta recordar la muy probable responsabilidad de los masones en esa otra revolución que fue la de Francia?

En todo su caminar encontramos la disciplina del buscador sincero, y ahí está también la sangre de su abuelo el corsario; de su padre, luchador en las guerras contra los turcos y la del abuelo materno, aferrado a la tierra, entendida como vida.

Informe al Greco es, desde luego, un rendir cuentas desde la memoria, pero también es una narración de las moradas recorridas en busca de una verdad. Y esta verdad alcanza tal multitud de facetas que el recuerdo de cada sendero transitado, simplemente viene a mostrar que la diversidad de creencias sólo significa que el camino ascendente es como un prisma que, al final, concluye en una cúspide.

La literatura de Casandsakis, especialmente en Informe al Greco es la expresión de un tono profético, no en el sentido de anunciador de lo porvenir, sino como un grito que mana de lo más profundo para mostrar un camino al resto de los hombres.

Tal grito del profeta, que coincide con el del poeta, se hace posible en un paisaje como es el desierto

Fotograma_de_La_última_tentación_de_Cristo“Sin duda, sólo hay dos clases de hombres que soportan vivir en un desierto así; los locos y los profetas. Aquí el cerebro se enajena, no por miedo sino por terror sagrado y entonces o se derrumba por debajo del equilibrio humano o da un salto y entra en el Cielo, ve a Dios cara a cara, toca el borde de su túnica de fuego sin quemarse, escucha lo que dice, recoge sus palabras y las lanza a los hombres. Sólo en el desierto nacen las almas salvajes e indómitas que se rebelan contra Dios, se plantan ante él sin miedo y su mente resplandece, consustancial con el borde de la túnica de Dios. Y Dios los ve y los admira porque en ellos no se ha perdido su hálito. Dios no se ha rebajado en ellos hasta convertirse en hombre”.

Almendro_en_florLucha, acercamiento al abismo, soledad, pero también la dulzura de un Mediterráneo que no solo ha sido un crisol a sangre y fuego para que se forjasen las culturas que en este mar nacieron. En sus orillas también vio la luz el Cristianismo, que en Casandsakis se expresa en esos versos escuchados en el Monte Atos, a la manera de un hermoso haiku

“Hermano almendro, háblame de Dios. Y el almendro se cubrió de flores”.

Aunque hasta en Cristo se manifiesta el espíritu combativo, no contra los hombres, sino como una superación, que marca esta confesión de un soldado curtido a otro

“Nos adentramos en un mar bravío y proceloso y durante toda nuestra vida nos esforzamos en echar el ancla en Dios. Cristo no es el fin, es el comienzo; no es la bienvenida, es el <¡Buen viaje!>. No está sentado sobre mullidas nubes, reposando, lucha contra las olas junto con nosotros, con los ojos fijos en el cielo, en la estrella polar, y sostiene el timón. Por eso me gusta, por eso iré con Él”.Delfines_Mosaico_en_Knossos

Profeta, soñador, cristiano, budista, comunista, superhombre que se atreve a mirar al abismo, luchador infatigable con las palabras hasta el último aliento, en Nicos Casandsakis encontramos la luz del Mediterráneo; una luz que sirve como guía al adentrarse en el intricado laberinto que encierra al Minotauro.

Nada_temo_nada_espero_soy_libre

Fotografía de la lápida del escritor. Gentileza de C. Hermosilla

 

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Acerca de lamansiondelgaviero

Escritor y amante de la literatura. Obras publicadas en kindle: "Realismo mágico y soledad, la narrativa de Haruki Murakami", "Castillos entre niebla", "Amadís de Gaula, adaptación", "El tiempo en el rostro, un libro de poesía", Álvaro Mutis, poesía y aventura"; y, mi última publicación: "Edición y estudio de Visto y Soñado de Luis Valera".
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