UN ACERCAMIENTO DESDE LA DIDÁCTICA DEL MITO
(Apuntes, sin más)
Sinopsis.
Prólogo. Año 1912. El joven Jones (River Phoenix), Indiana para los amigos, boyscout ejemplar de excursión por Monument Valley descubre, sin querer, en el interior de una mina abandonada a unos tipos de folletín desenterrando lo que parece ser una pieza arqueológica de gran valor, una cruz de plata del siglo XVI. Aprovechando un descuido, Indy Jr. se apodera del objeto y echa a correr con los bandidos pisándole los talones. A punto están de cogerle cuando pasa por allí un tren que transporta un circo con todas sus atracciones. Saltando de vagón en vagón, Indy Jr. va descubriendo uno por uno, el contenido de los mismos. Cae en el recinto de los reptiles y serpientes, se enfrenta a un león con un látigo y se hace una herida en el mentón, se mete en el baúl de un mago y aparece fuera del tren ante la sorpresa de sus perseguidores. Ya en su casa, Indy Jr. trata de contarle lo sucedido a su padre, pero éste no le presta la más mínima atención, enfrascado como está en el estudio de su libro de notas. Finalmente, llega el sheriff y obliga al joven aventurero a devolver la cruz de plata a sus legítimos dueños; es decir, a los tipos de la mina. El jefe de los bandidos le sonríe y le regala su sombrero Stetson. Nace una leyenda.
Años después, en 1938, tras una peligrosa aventura en un barco que estalla frente a las costas de Portugal, Indiana Jones consigue recuperar la Cruz de Colorado que le fuera arrebatada por los saqueadores de lugares arqueológicos. Tras la aventura, el profesor Jones (Harrison Ford) imparte su clase ante un alumnado entusiasta. Demasiado entusiasta incluso. Asediado constantemente por sus pupilos, Indy se encierra en su despacho y decide escaparse por la ventana, no sin antes recoger un pequeño paquete que le ha llegado por correo. Momentos más tarde, es instado un tanto bruscamente a entrevistarse con un misterioso millonario, Walter Donovan (Julian Glover), aficionado a las reliquias, quien le ofrece la oportunidad de contratarle para partir en busca del Santo Grial. Indy se niega, pero no tiene más remedio que aceptar la oferta cuando Donovan le explica que su padre, el Dr. Jones (Sean Connery), ha partido antes que él y ha desaparecido en Europa.
Indy marcha a Venecia con Marcus Brody (Denholm Elliott), amigo íntimo de su padre y allí se reúne con la doctora Elsa Schneider (Alison Doody). Los tres rastrean la pista del Dr. Jones sin éxito. Indy descubre que el paquete que recogió en su despacho es un envío de su padre que contiene su valioso libro de notas. Siguiendo las instrucciones del libro, Indy y la doctora investigan una catacumba debajo de una iglesia biblioteca y descubren la tumba de un antiguo caballero. Grabada sobre su escudo hay una leyenda que indica el lugar donde se encuentra guardado el Santo Grial. Después de ser perseguidos en lancha motora por unos extraños individuos, con aspecto árabe, Indy, la doctora Schneider y Brody descubren que sus habitaciones han sido meticulosamente registradas. Indy sospecha que lo que andan buscando sus enemigos es el libro de notas de su padre. La doctora Schneider e Indy pasan la noche juntos y, por la mañana, se marchan a Austria, donde piensan encontrar al Dr. Jones. Brody, por su parte emprende camino hacia el desierto de Iskenderum.
En Austria, Indy y la doctora Schneider logran penetrar en el cuartel general de las SS sito en un castillo que antes fue parador nacional. Con ayuda de su látigo, Indy escala hasta lo alto de la torre y trata de rescatar a su padre Ambos son sorprendidos por el terrible oficial Vogel (Michael Byrne), quien les aconseja que le entreguen el libro de notas antes de que se enfade. El Dr. Jones sonríe pensando que su hijo no ha sido tan tonto como para traerlo encima ¿o sí? Vogel descubre que faltan unas páginas importantes del libro de notas, antes ha amenazado con matar a la doctora Schneider si Indy no le da el libro. La doctora Schneider resulta ser cómplice de Vogel, igual que Walter Donovan, compinchado con los nazis y deseoso de beber cuanto antes un traguito de agua bendita del Santo Grial, que según las leyendas, tiene el poder de otorgar la eterna juventud. Antes de despedirse de los dos Jones, atados espalda contra espalda en uno de los salones del castillo, la doctora Schneider se despide de Indy a la manera austríaca, con un beso en los labios. Una vez solos, el Dr. Jones provoca un incendio tratando de quemar las cuerdas que les sujetan. En la confusión, padre e hijo logran escapar en un sidecar del ejército alemán. Después de una airada discusión, ambos deciden encaminarse hacia Berlín para tratar de recuperar el dichoso libro de notas. Disfrazado, Indy se mezcla con el gentío asistente a un mitin de Hitler, allí se encuentra con la doctora Schneider y ésta le entrega lo que ha venido a buscar. Antes de poder escapar tiene un encuentro involuntario con Hitler, quien le estampa un autógrafo en la primera página del libro de notas.
En el aeropuerto, Indy y su padre tratan por todos los medios de marcharse de Alemania, antes de ser descubiertos, consiguen embarcarse en un inmenso zeppelín y desembarazarse de Vogel que les ha descubierto. En el zeppelín, el Dr. Jones y su hijo tienen oportunidad de sincerarse sobre sus no demasiado estrechas relaciones familiares. También estudian todo lo relacionado con el Santo Grial anotado en el libro. Después de protagonizar un emocionante duelo aéreo a bordo de un avión biplaza, los héroes llegan a Iskenderum. Indy busca a su amigo Sallah (John Rhys Davies), todos parten hacia el desierto donde el Dr. Jones es hecho prisionero por Vogel y sus compinches. Brody también está en poder de los villanos. Tras un emocionante rescate que lleva hasta el borde del precipicio de la muerte a Indy, consiguen rescatar al Dr. Jones y a Brody. Marchan después hacia el lugar donde se encuentra el Santo Grial. Allí están Donovan, la doctora Schneider y los soldados tratando en vano de penetrar hacia el corazón del templo. Indy, amenazado por Donovan que ha herido al Dr. Jones, abre el camino hacia el Grial superando las tres pruebas sagradas. Aparece de pronto un viejo caballero con más de setecientos años: el guardián del Santo Grial. Repartidas por todo el recinto hay copas de diferentes tamaños, entre ellas debe estar la que utilizó Jesucristo en la Última Cena. La doctora Schneider elige para Donovan una copa, él bebe del recipiente y cae al suelo desintegrándose poco después. Indy elige la más humilde de las copas, la más apropiada para pertenecer a un carpintero, así consigue curar las heridas de su padre. La doctora Schneider trata de arrebatarle la copa y huir con ella. La tierra comienza a temblar y se abre una profunda grieta en la cual cae la doctora. Indiana está a punto de seguirla. Tras dejar allí el Cáliz, Indiana y sus acompañantes inician el camino de regreso.
Datos de filmografía:
Indiana Jones and the Last Crusade. Paramount. Productor: Robert Watts. Guion: Jeffrey Boam, de un argumento de George Lucas y Menno Meyjes. Fotografía: Douglas Slocombe. Música: John Williams. Intérpretes: Harrison Ford, Sean Connery, Denholm Elliott, Alison Doody, River Phoenix, John Rhys-Davies. 127 minutos. 1989.
Esta película pertenece a un ciclo que comenzó con En busca del Arca perdida (1989) cuya historia se desarrolla en tres lugares, la selva amazónica, en una especie de proemio a la historia propiamente dicha, lo cual en buena medida recuerda lo que ha sido denominado como Bond Style, ya que en todas la películas del agente doble cero sucede algo similar. La aventura pasará después al Tíbet donde Indiana Jones va a buscar cierta pieza arqueológica que le es necesaria para su investigación; y tras un trepidante fragmento el héroe aparecerá en Egipto. Estos cambios de escenario van a permanecer a lo largo de todo el ciclo de las películas realizadas para ser estrenadas en el cine. El motivo central de En busca del Arca perdida es el intento de recuperación de un objeto relacionado con la religión, objeto que es un símbolo de poder pero que a la vez también tiene un poder físico en sí mismo.
La segunda película del ciclo Indiana Jones y el templo maldito (1984) se desarrolla en 1936, un año después de lo narrado en la anterior. Su comienzo es un magnífico homenaje al cine musical más clásico y al igual que en las otras dos de la serie, en ella también hay algo que encontrar, una civilización perdida.
También pertenecen al ciclo de las aventuras de Indiana Jones, una serie de películas realizadas para televisión; en ellas se muestra a un Indiana niño y joven viajando por todo el mundo y viviendo la más variadas aventuras que le llevarán a la participación en la Primera Guerra Mundial, e incluso a convivir con grandes maestros espirituales contemporáneos como es el caso de Krishnamurti. En esta serie se muestran unos cuantos aspectos que pueden ser de interés para el receptor más joven, en primer lugar la coincidencia con el protagonista respecto a una edad más o menos cercana, así como la plasmación de variadas culturas a las cuales, posiblemente ya se hayan acercado a lo largo de sus primeros pasos en el estudio de la historia.
Con posterioridad se han estrenado Indiana Jones y la última cruzada (1989); Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (2008) e Indiana Jones y el dial del destino (2023).
El proceso de formación del héroe
Desde el comienzo de los estudios antropológicos del relato, marcados por el formalismo ruso y su principal representante, Vladimir Propp; el proceso iniciático que todo personaje sufre a lo largo de una ficción (no sólo la tradicional, cualquier tipo de narración es válido en este aspecto) pasará a ser uno de los principales objetos de estudio para los especialistas en este tipo de análisis.
Precisamente en la película que estamos utilizando este tipo de estudio puede ser muy conveniente. En ella aparece el héroe en un proceso de creación, tal y como lo observamos en el fragmento en el cual un joven Indiana Jones se presenta ante nuestros ojos; un héroe todavía no formado pero que ya desde su primera aventura va a adquirir, al menos los instrumentos básicos que van a caracterizar su imagen heroica.
Recordemos un poco como al ser descubierto por los ladrones del tiempo, Indiana Jones comienza una huida, sale de la cueva a la luz y tras llamar a su caballo, en el más pleno estilo del western clásico mudo, se aleja del lugar donde todos sus compañeros de excursión se han perdido. Llega a un tren en el que se transporta un circo con todos sus elementos y va discurriendo a lo largo de los vagones.
El joven Indiana va a encontrarse en este primer fragmento de la película con una serie de cuestiones que queremos destacar, sobre todo por su continua presencia en el momento de describir el proceso iniciático de todo héroe. La cueva que aparece al comienzo no es algo meramente circunstancial ni que se explique desde un punto de vista exclusivamente narrativo, puede tener su interés en el aspecto simbólico pues al fin y al cabo, desde esta perspectiva el entrar en una cueva es, ni más ni menos que reencontrarse con el útero materno para, al volver a la luz exterior, renacer, ser un hombre nuevo. Indiana es capaz de salir con un objeto maravilloso de ese punto peligroso en el interior de la tierra, el único que es capaz de hacerlo frente a todos sus compañeros de expedición, que se han perdido. Pero esa salida a la luz simplemente es el primer paso del proceso, tras ello todavía encontrará algunos elementos más con los cuales, al enfrentarse irá adquiriendo su virtud heroica.
En el tren del circo, Indiana Jones caerá en un cajón lleno de serpientes, de nuevo ese símbolo característico de las fuerzas interiores de la tierra (ya había aparecido en la escena de la cueva), pero fijémonos, la serpiente también es símbolo del poder de renacimiento, una nueva vida que tras el proceso iniciático va a comenzar; una película que, siendo la tercera de una serie, va a mostrarnos la prehistoria del héroe. Tras la salida del espacio de los reptiles, Indiana caerá en la jaula del león cuyo símbolo casi parece ocioso analizar, pues, al fin y al cabo, significa fuerza y valentía. Recordemos aquí ese momento de El Quijote en el cual el anti-héroe caballeresco se ofrece ante un león, hazaña tras la cual cambiará de nombre. Tampoco vendría mal señalar aquí como esta aventura está muy relacionada con otras presentes en los libros de caballerías, tan leídos en el siglo XVI. Pero este fragmento no sólo es importante por el enfrentamiento del héroe a una fuerza más poderosa, sino porque en ella un futuro héroe consigue uno de sus instrumentos de poder, el látigo que desde este momento estará presente en todas sus aventuras.
Tras esta experiencia de la lucha contra las tinieblas, el muchacho ya está dispuesto a adentrarse en el mundo de la magia, a morir y renacer totalmente, cosa que viene representada en el momento en que Indiana Jones, para huir de sus perseguidores que le tienen acorralado, se introduce en el cajón mágico y desaparece del vagón. El muchacho ya ha pasado todas sus pruebas, el hombre héroe ha sido capaz de conjurar en su beneficio las fuerzas mágicas, aunque en la realidad, su desaparición simplemente sea un truco.
Sobre este prólogo queremos destacar una última cuestión. El jefe de los piratas arqueológicos dará a Indiana un sombrero, uno de los objetos que faltaban en su configuración física como héroe adulto. Pero lo interesante aquí es ver la similitud que existe entre ese arqueólogo ilegal y el futuro Indiana Jones; parece el alter ego del buscador del Arca perdida; y en realidad, lo es; representa aquello cuyo umbral el héroe no cruzará, el mal, el deseo materialista; si este personaje ha buscado la cruz de Colorado, ha sido principalmente con un fin, cobrar una recompensa, no con un deseo filantrópico de que tal reliquia permanezca en un museo. Esta manifestación del mal, encontrada en el deseo de posesión material de objetos la vamos a recuperar poco después en el personaje de Donovan, el cual quiere reliquias arqueológicas por afán de posesión y quiere conseguir el Grial, no como un intento de mejora espiritual (Marcus dirá en un momento de la película «la búsqueda del Grial es la búsqueda de lo divino que hay en nosotros») sino como un objeto que al darle la inmortalidad hará que se convierta en el ser más poderoso del planeta.
Este aspecto mistérico y religioso del Grial se deja entrever en algún otro momento de la película. La primera aparición del Dr. Jones, padre de Indiana, ocurre en la biblioteca de la casa, está copiando de un manuscrito a la vez que reza «quien iluminó este manuscrito me ilumine», palabras que están relacionadas con las dichas al terminar la aventura por el mismo personaje el cual justifica lo pasado por la iluminación que ha encontrado. El tema religioso viene marcado en los guardianes del Grial, la hermandad de la espada cruciforme, y el anciano caballero cuidador de la copa mágica, el guerrero espiritual que lleva varios siglos custodiando aquello y que ofrece su puesto al moderno caballero, Indiana Jones que, como un Perceval actual, consigue lo que la primera generación de caballeros artúricos no ha alcanzado, el vaso de la Última Cena.
Leamos las siguientes palabras de José María Latorre:
“Para el religioso Spielberg, el aventurero Jones es un agnóstico redimido por sus buenas intenciones. Si En busca del arca perdida ponía en boca de Indiana un comentario despectivo en torno a la superstición del Arca de la Alianza y Moisés y los diez mandamiento, en Indiana Jones y la última cruzada el comentario se refiere al Grial, al que define como «cuento de niños», y Jones llega incluso a recibir una bofetada paterna «por blasfemo». No me parecería descabellado ver y entender las tres aventuras de Indiana Jones, en especial la primera y la tercera bajo el prisma de esa «redención» de personaje por la doble vía de la iniciación y la prueba: hasta el villano Walter Donovan, para animar a Indiana a que se aproxime a por el Grial, le dice «es hora de que se pregunte en qué cree usted». Y no deja de ser revelador que Indiana Jones consiga superar las tres pruebas que le aproximan al Grial arrodillándose ante la idea de Dios, siguiendo las pasos de su nombre y saltando al vacío impulsado por la fe. La absolución a su agnosticismo sería el milagro de la curación del padre, que había sido mortalmente herido, gracias a la intervención del cáliz sagrado” [pp 577-578].
Lo medieval
Una película como la presente tiene un interés práctico a la hora de señalar una finalidad didáctica, sobre todo por los personajes que en ella aparecen, un arqueólogo y un filólogo medievalista que, llevados por sus estudios, acaban viviendo una de las más maravillosas aventuras guardadas para el ser humano, el encontrar la iluminación.
El ambiente medieval del filme subyace a la largo de toda la escenografía; podemos destacar esta presencia desde distintos puntos de vista:
-Histórico. Se relata la aventura de tres hermanos, caballeros que participan en la primera cruzada; durante 150 años permanecen en el desierto tras lo cual dos de ellos volvieron, uno llegó a Francia donde contó su historia a un fraile franciscano el cual la puso por escrito en un manuscrito que con el paso de los siglos llegará a los protagonistas de esta aventura.
-Literario. Por la continua presencia de manuscritos. El Dr. Jones es profesor de literatura medieval, incluso hace alguna referencia a Carlomagno que en algún momento pronunció «que mis ejércitos sean las rocas y los árboles y los pájaros del cielo», frase literaria que contribuye a la salvación del héroe y su padre.
-Artístico. Por visita a lugares desde un punto de vista arquitectónico tienen un interés: Venecia, la biblioteca-iglesia donde se encuentra la tumba del caballero y las ruinas de Petra en Jordania.
Algunas anotaciones de carácter bibliográfico
Innumerables son los caminos que conducen a la aventura y muchas son las llaves que pueden abrir la puertas que progresivamente nos vayan acercando al conocimiento del tema del Grial. Entre esas fuentes vamos a señalar algunas que pueden ser de interés para aquél que, interesando por el conocimiento de la materia, decida recorrer las intrincadas selvas del conocimiento del Grial.
Para comenzar, unas fuentes clásicas sobre el estudio de lo simbólico:
Vladimir Propp. Las raíces históricas del cuento. Madrid. Fundamentos. 1980.
Vladimir Propp. Morfología del cuento. Madrid. Fundamentos. 1981.
En ambas obras se nos introduce en la cuestión de lo simbólico; partiendo de los cuentos tradicionales rusos, el autor realiza una generalización que perfectamente se puede relacionar con cualquier tipo de literatura que en su base tenga un contenido de tipo antropológico. En el caso de la película que hemos utilizado en nuestro estudio también se hace patente su validez.
Juan Eduardo Cirlot. Diccionario de símbolos. Barcelona. Labor. 1988.
Obra fundamental para el estudio de los símbolos, sobre todo para aquel que se interese por esta cuestión desde un punto de vista literario; recordemos en este sentido que Cirlot es el poeta más importante del movimiento denominado postismo el cual supone una recuperación del surrealismo desde un punto de vista más culturalista.
Joseph Campbell en diálogo con Bill Moyers. El poder del mito. Barcelona. Emece. 1991.
Transcripción de un programa de la televisión de EE.UU. en el cual Joseph Cambell dialogó con el presentador Bill Moyers sobre diversas cuestiones relacionadas con el mito y la importancia que éste tiene en nuestra sociedad contemporánea. La conversación parte de un análisis, breve, pero muy interesante, de la trilogía de La Guerra de las Galaxias, películas que según Campbell recuperan buena parte de los mitos que han ido animando las diversas culturas durante milenios.
Un poco más centrados en el tema:
Victoria Cirlot. La novela artúrica. Barcelona. Montesinos. 1995. Estudio breve, pero muy interesante de la literatura artúrica.
Carlos Alvar. El rey Arturo y su mundo. Diccionario de Mitología artúrica. Madrid. Alianza. 1991. En esta obra, en la entrada Grial leemos:
“El Grial aparece en la literatura artúrica por afortunada inspiración de Chrétien de Troyes, que en Perceval nos relata cómo el protagonista asiste, en el Castillo del Rey Pescador, a una misteriosa procesión, que atraviesa la sala en la que Perceval y su anfitrión están cenando. Un paje, que lleva una lanza sangrante (identificada después con la lanza que atravesó el costado de Cristo en la Cruz), encabeza la comitiva y detrás viene una doncella con «un grial» (Chrétien lo dice exactamente así, «un graal») entre sus manos. El joven Perceval no osa preguntar nada acerca del extraño cortejo, y su silencio resulta nefasto, pues sólo preguntando hubiese podido hacer que el imposibilitado Rey Pescador sanase y que su tierra, yerma y devastada, recobrase la vida y la fertilidad. Perceval pierde el Grial, y, a partir de ahí, todos sus esfuerzos y los de la mayoría de los caballeros artúricos se cifrarán en volver a encontrarlo. El grial de Chrétien, que aparece integrado dentro del acto de la comida, cumpliendo la función que le es propia como pieza de la vajilla (un «graal», del lat. Med. «gradale», era un plato hondo donde se acostumbraba a servir ricos manjares, en las casas nobles), no parece tener, en principio, un valor místico o emblemático, a pesar de la indudable carga de misterio y extrañeza que el marco de la procesión en el castillo del Rey Pescador concede al objeto. La idea de un grial productor o portador de alimentos, situado en el centro de un ritual espléndido como el que ve Perceval, pudo tomarla Chrétien de algún antiguo mito relacionado con cuernos de la abundancia o cornucopias. Sin embargo, como más tarde descubre Perceval, cuando ya ha dejado atrás el castillo del Rey Pescador, lo que se servía en aquel grial que contemplaron sus ojos no era un manjar cualquiera, sino una única hostia consagrada, con la cual se sustentaba, desde hacía largo tiempo, sin tomar más alimento, el padre del Rey Pescador. Este dato y la puerta abierta a la imaginación que representa la inacabada obra de Chrétien van a dar inicio a un proceso que, a través sobre todo de la obra de Robert de Boron, convertirá aquel grial indeterminado en el Grial, o incluso, el Santo Grial. Así, todo aquello que Chrétien dejó entre las brumas de la ambigüedad, pues nunca llegó a explicar qué era verdaderamente el grial ni cuál era su función, Robert de Boron lo explica detalladamente: se trata del vaso utilizado por Jesús en la Última Cena, en el momento en que instituye el sacrificio de la Misa. En el mismo vaso, José de Arimatea recoge la sangre del Mesías, una vez que éste ha sido bajado de la Cruz y son los descendientes de José de Arimatea los que lo llevarán a la Bretaña artúrica. De esta manera, el enigmático y misterioso vaso de Chrétien se convierte en un símbolo cristiano, que ya ha dejado de ser cáliz. El Santo Grial representa la presencia real de Cristo entre los hombres. Ya no se tratará de encontrarlo simplemente para librar al Rey Pescador y su tierra de la desgracia. Los caballeros perseguirán el milagroso objeto por una suerte de interés personal. En definitiva, el camino hacia el Grial se convertirá, muy pronto, en la novela en prosa, en el camino de cada hombre hacia la salvación, cuya culminación será, para el caballero o los caballeros elegidos, la visión de lo que hay dentro del vaso, o sea, la visión de Cristo hecho carne: la Transubstanciación.
No está claro el origen de la leyenda del Grial; entre las interpretaciones que se han sugerido cabe destacar la que considera el objeto un símbolo cristiano (Bruce), la que piensa que se trata de la cristianización de un rito de fertilidad pagano (Weston) o la que se inclina hacia tradiciones célticas (Newstead, Loomis). La aparición del tema del Grial va a provocar, además, un cambio fundamental en el seno de la novela artúrica como género, ya que va a ser determinante en la sustitución del verso por la prosa, como forma de rechazar el carácter ficticio del modelo narrativo creado por Chrétien de Troyes y recuperar la noción de verdad (la prosa era la forma de la crónica histórica, donde lo fundamental era, justamente, la veracidad), para tratar ese tema trascendente que es el Grial y, junto con él, la salvación del hombre. Todo el ciclo de la Vulgata se construye en función de este ideal. Los buscadores del Grial son muchos, pero fundamentalmente dos: Perceval (en Perlesvaus, Didot Perceval, Parcival, etc.) y Galaz (en Queste, sobre todo). Con la aparición de Galaz, el tema del Grial se asocia de manera clara al de la Caballería Celeste, que tiene mucho que ver con las ideas de San Bernardo de Claraval. Una vez que el caballero escogido, predestinado, encuentra el Grial y accede a sus secretos, una mano que, según la tradición, surge del cielo, se lleva el sagrado cáliz para siempre. Tras su desaparición se esperará que el Grial vuelva a la tierra algún día”.
Howard Pyle. El rey Arturo y sus caballeros. Madrid. Anaya. 1996. El autor en esta novela acerca al lector contemporáneo el tema del mito artúrico. La edición es totalmente asequible al lector adolescente, pertenece a la colección «Tus libros». En el presente ejemplar se presenta un estudio bastante detallado de Juan Tébar. Además está ilustrado por el propio autor.
John Matthews. El santo Grial. Debate. Madrid. 1988. Abundante material fotográfico. Introducción al tema desde un punto de vista más bien mistérico, no tanto literario o histórico.
“El símbolo del Grial ha ocupado un lugar en la imaginación humana desde que comenzó a difundirse por Europa en el medievo, y continúa ejerciendo una fascinación sobre todos aquellos que entran en su esfera de influencia. Sin embargo, no existe una imagen concreta y definida del Grial, y ni siquiera está probada su existencia; se han pronunciado toda clase de opiniones acerca del origen de los relatos que vienen circulando en forma escrita desde principios del siglo XII, habiéndose discutido acerca de su verdadera forma: una copa, un plato, una piedra o una joya. No obstante, todos se muestran de acuerdo en que se trata de algo profundo y misterioso, algo a cuya búsqueda quizá merezca la pena dedicar la vida entera, aun sabiendo que dicha búsqueda puede resultar infructuosa” (p. 5).
Cielo y Tierra. Monográfico. El Graal y la búsqueda iniciática. 1985. El número especial de esta revista contiene abundantes artículos y textos que pueden acercarnos a una lectura del mito del Grial desde variados puntos de vista.
«El Graal en la literatura medieval». Victoria Cirlot.
«El Graal en la etnografía». René Nelli.
«El esoterismo del Grial». Rene Guénon.
«La leyenda del Graal». Julius Evola.
«Las armas de la luz y los castillos del cielo en la búsqueda del Grial». P.G. Sansonetti.
«El misterio del Graal a la luz del esoterismo islámico». Jordi Quingles.
«El Graal en las tradiciones orientales». Antonio Medrano.
«Aportación poética al enigma del Grial». Mario Satz.
Malcolm Godwin. El Santo Grial. Origen, significado y revelaciones de una leyenda. Barcelona. Círculo de lectores. 1994.
Siguiendo el camino trazado por los dos libros antes citados, la presente obra señala diversos aspectos relacionados con lo mistérico del grial y a su vez enlaza con diversas corrientes de conocimiento ocultista. Con abundante material gráfico.
Carlos García Gual. Primeras novelas europeas. Madrid. Istmo. 1988.
Carlos García Gual. Historia del rey Arturo y de los nobles y errantes caballeros de la tabla redonda. Madrid. Alianza. 1984. Ambas obras tienen gran interés a la hora de acercarse a la cuestión más literaria del mito.
Jean Markale. Pequeño diccionario de mitología céltica. Barcelona. Olañeta. 1993. Leemos en este libro: ‘Graal: Esta palabra proviene del occitano Gradal, actualmente Grazal. Aparece por vez primera, a fines del siglo XII, en el Perceval de Chrétien de Troyes, y es un nombre común. En la obra de Chrétien es un vaso; en la de los continuadores de Chrétien, una escudilla o una copa; en la versión cisterciense, un cáliz; en la de Wolfram von Eschenbach, una piedra; y en la versión galesa arcaica, una bandeja que sostiene una cabeza cortada. El objeto fue ampliamente cristianizado, pero no hay duda sobre su origen céltico pagano. Como arquetipos del mismo tenemos, tanto en Irlanda como en el País de Gales, calderos de resurrección, de abundancia y de inspiración, escudillas inagotables, fuentes de salud. En el transcurso de los siglos, se han dado múltiples interpretaciones de este objeto misterioso, al que se vincula con el Evangelio de Nicodemo. La versión ortodoxa hace del mismo el vaso de esmeralda en el que José de Arimatea habría recogido la sangre de Jesucristo antes de que le dieran sepultura, pero las corrientes cristianas marginales le dieron otras muchas significaciones. En la óptica propiamente céltica, el Graal es un símbolo de poder y de totalidad vinculado a las ideas de abundancia, conocimiento e inmortalidad; el ritual que se describe a propósito del Graal responde a antiguas ceremonias de entronización real, probablemente para destacar el concepto de una realidad ideal y universal que encarna en la tierra el arquetipo de lo divino. Por otra parte, una de las formas que adopta esta palabra en los textos e la Edad Media, la forma sangreal, es significativa por su ambigüedad. Según de qué modo se segmente la palabra, puede verse en ella tanto al «Santo Graal», conforme a la leyenda de José de Arimatea, como a la «Sangre Real», indicativo de un linaje regio o iniciático. Todos los textos relativos al Graal insisten en la importancia de un linaje predestinado para la custodia del mismo, e incluso de un linaje al estilo celta, es decir, matrilineal. Perceval es el hijo de la hermana del Rey Pescador. Más que un objeto, el Graal sería entonces el símbolo de la transmisión de secreto iniciáticos de generación en generación’.
Michel Pastoureau. La vida cotidiana de los caballeros de la Tabla Redonda. Madrid. Temas de Hoy. 1990. Partiendo de la información dada por los libros que se acercan al tema artúrico y comparando con las circunstancias sociopolíticas de la época en la que esos libros fueron escritos, el autor nos muestra cómo pudo ser la vida de los caballeros de Arturo.
Trevor Cairns. Caballeros medievales. Madrid. Akal. 1994. Libro básico y muy ilustrado sobre cómo eran los caballeros de la edad media.
Christopher Gravet. Caballeros. Madrid. Altea. 1993. Perteneciente a la Biblioteca Visual Altea, este libro puede ser una buena fuente de información para imaginar cómo eran los caballeros.
José María Latorre. La vuelta al mundo en ochenta aventuras. Barcelona. Dirigido. 1995. Análisis pormenorizado del cine de aventuras. Nos interesa fundamentalmente el estudio del ciclo de Indiana Jones.
Jordi Batle Caminal. La última cruzada de Spielberg. Barcelona. Fotogramas. 1989. Estudio de la obra de Spielberg, acompañada de un análisis de Indiana Jones y la última cruzada.
Algunas novelas
En los últimos años se ha producido una resurrección del tema del Grial, aunque cabría plantearse si en alguna ocasión ha muerto ese interés del hombre por recuperar lo divino que hay en sí mismo. Dentro de esta recuperación debemos citar en primer lugar varias obras editadas por Siruela en las cuales se nos hacen asequibles las fuentes medievales para el conocimiento del Grial.
Martín de Riquer e Isabel de Riquer (ed.) El cuento del Grial de Chrétien de Troyes y sus continuaciones. Madrid. Siruela. 1989.
Sir Thomas Malory. La muerte de Arturo. Madrid. Siruela. 1991.
Victoria Cirlot (ed.) Perlesvaus o el alto libro del Graal. Madrid. Siruela.1993.
Como obras de fantasías centradas en lo artúrico podemos destacar la tetralogía de Marion Zimmer Bradley, Las nieblas de Avalon compuesta de los siguientes cuatro títulos: Experta en magia, La reina Suprema, El rey Ciervo y El prisionero en el roble. Barcelona. Círculo de Lectores. 1996.
Los hechos del rey Arturo y sus nobles caballeros. John Steinbeck. Círculo de lectores. Barcelona. 1992. Steinbeck para la creación de este libro se basa en la obra de Thomas Malory. Afirma que realmente lo que ha estado haciendo es una traducción, pero como se puede leer en algunas de las cartas que contiene este volumen ha sido más que eso, tras esta novela se esconde una importante labor de documentación que llevó al autor a recorrer buena parte de los territorios en los que se desarrolla la historia de Arturo. Algunas de las historias aclaran bastantes cosas sobre la leyenda de Arturo. Utilización de una estética cercana a la nuestra de manera que puede haber una mayor comprensión.
Para finalizar, citar y resumir una obra que tiene su importancia porque supone una actualización del mito: El regreso del rey Arturo. Molly Cochran y Warren Murphy. Círculo de Lectores. Barcelona. 1994.
Un agente del FBI que se considera un fracasado porque no consiguió librar a un niño de manos de un psicópata que hizo volar con gasolina la casa en la que se encontraba, vive de un modo totalmente abandonado hasta que por una casualidad buscada por un viejo (del cual luego nos enteraremos que es el sabio Merlín), gana un viaje al Reino Unido en un programa de TV. A la vez un niño que ha encontrado un misterioso objeto es perseguido; el objeto en cuestión tiene la virtud de curar cualquier herida por grave que sea, de hecho casi hace resucitar a su tía con la que vive pues él es huérfano. El niño que se llama Arthur conoce a un anciano que vive en el mismo bloque que él con el que mantiene unos lazos de amistad, poco antes de que el niño y su tía deban marchar a Inglaterra (pues Arthur ha heredado un castillo, en el que al parecer se encontraba Camelot), el anciano muere. En el Reino Unido un peligroso criminal consigue escapar del manicomio prisión de alta seguridad en el que se encontraba, ayudado por sus secuaces que tienen una característica común, todos con ojos semejantes; poco después nos enteraremos de la historia de este hombre que proviene de los lejanos tiempos y las lejanas tierras de Ur, ha encontrado lo que con el paso de los siglos será llamado Grial y con ello ha conseguido el estancamiento de la edad, a excepción de unos momentos en que los pierde, uno de ellos es durante el período del imperio romano, coincidiendo con la institución de la eucaristía por Jesucristo. Este personaje, llamado Saladino, pues fue el célebre monarca musulmán, viajó a Britania y conoció a un rey, Arturo y a su consejero Merlín al cual logrará engañar mediante Nimué, una joven britana a la que educará para que seduzca al mago, pues conoce su historia y posee el grial que se ha quedado después de que con él resucitase a Arturo y éste lo rechazase, es decir se negase a seguir viviendo eternamente.
En el Reino Unido los destinos de todos estos personajes se cruzan, Hal (nombre por otra parte muy enlazado con el mundo Artúrico, por el Príncipe Valiente), el agente del FBI, va a tener la oportunidad de rescatar a Arthur y así recuperar su dignidad auto perdida, en realidad él es Galaad, el caballero más puro que murió asesinado por Saladino cuando encontró el Grial. En el enfrentamiento final que supone la vuelta de los caballeros de la mesa redonda durante una mágica noche en la que el tiempo retrocede supone la derrota total de Saladino y su aniquilación así como la pérdida del Grial.
Para ver:
Además de la película que hemos analizado queremos recomendar otras dos que también tienen interés:
Excalibur.
Intento de reconstruir la historia de los caballeros del rey Arturo.
El rey Pescador.
Actualización del tema del Grial.






























